jueves, 21 de enero de 2016

El jilguero: Fabritius y Donna Tartt


El marcapáginas (editado por la Galería Real de Pinturas Mauritshuis, en La Haya) reproduce un detalle de una pequeña obra maestra de Carel Fabritius (1622-1654)  "El jilguero" . Fabritius fue discípulo de Rembrandt y maestro de Vermeer, y murió el mismo año en que pintó la obra a causa de la terrible explosión que destruyó parte del casco urbano de Delft.
El cuadro es el leiv-motiv, el hilo conductor o el trasfondo (con lección metafísica) de la historia tejida por Donna Tartt, que se inicia con otra explosión (en este caso un acto terrorista) en el museo de Nueva York en el que está expuesto. A los que no hayáis leído el libro, os lo recomiendo.

Es un cuadro tan misterioso, tan sencillo… Realmente tierno… Te invita a mirarlo más de cerca, ¿verdad? Después de todos esos faisanes muertos que hemos dejado atrás, aparece esta pequeña criatura viva. Esto dice su madre al protagonista, que entonces tiene doce años, mientras lo contemplan en el museo justo antes de la explosión.

(pinchar en el marcapáginas para ver la pintura completa, sobre el título del cuadro para leer un pequeño análisis de la pintura y sobre la foto de la cubierta para acceder a un artículo sobre el libro)