sábado, 4 de marzo de 2017

Pinturas en portada: Kinderen der zee

Jozef Israëls Niños del mar  (1872, Rijksmuseum Amsterdam)

 


  
Jozef Israëls (1824–1911), pintor holandés con orígenes sefardíes, fue uno de los miembros más representativos de la escuela de la Haya y el pintor neerlandés más reconocido internacionalmente en su época. Pintó sobre todo a gente humilde, pescadores, campesinos, con influencias de Millet, con quien se le compara, y a su vez dejó huella en las primeras obras de Van Gogh.

Artículo en Trianarts.com: Jozef Israëls: Realismo holandés del siglo XIX
Dos marcapáginas del Rijksmuseum y un tarjetón de la exposición La Escuela de La Haya, celebrada en Vigo en 2009
Jozef Israëls
Jozef Israëls: Realismo holandés del siglo XIX
Jozef Israëls: Realismo holandés del siglo XIX
Jozef Israëls: Realismo holandés del siglo XIX
Jozef Israëls: Realismo holandés del siglo XIX

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Encántanme estas tonalidades e o cadro.
Moito aprendemos a través do teu blog ( eu polo menos)
Un bico



Luisa

Charo C.P. dijo...

Enrique yo también vi esa exposición, fue de las mejores que han pasado por Vigo y ese cuadro es una auténtica belleza y tiene razón Luisa, la tonalidad de los colores es muy especial.
Enhorabuena por ese dúo.
Charo.

El Útil Marcapáginas dijo...

Una imagen que inspira ternura, envuelta en una tonalidad de colores, que la hace especial.
un abrazo.
Lucía.

Pini dijo...

Una imagen que sería muy habitual en pueblos marineros.¿ Quién no ha jugado con barquitos de papel ?. Muy buena idea esa de reproducir obras artísticas en las portadas.
Un abrazo

Justa dijo...

Puis sí, de acuerdo con todo lo dicho. No conocía esta obra, pero cuanto más la miras más te atrae, ya no solamente por la temática, sino también por la ternura que desprenden los niños, los diferentes tonos del mar y la luz que envuelve toda la escena.

Lindos los dos marcapáginas, pero a la obra le hace más justicia el segundo.

Unha aperta.

enri p dijo...

Gracias por vuestros comentarios. El cuadro, aunque pequeño de tamaño, es realmente una maravilla.
Un abrazo