En ocasiones, un detalle de una pintura se hace más popular que la obra pictórica completa, de modo que hay gente que conoce sólo la parte pero no el todo. Creo que es lo que sucede con estos angelotes de Rafael. Pertenecen a la obra
La Madonna Sixtina, que se encuentra en la
Gemäldegalerie Alte Meister de Dresde.
La expresión entre aburrida y traviesa y la actitud de estos dos ángeles llama poderosamente la atención. Parecen entablar un diálogo mudo a través de la mirada con Santa Bárbara, que se halla a la izquierda de la Vírgen, cuya expresión en su rostro casi de niña trasluce, en mi opinión, una mezcla de tristeza y desesperanza o incomprensión de lo que le espera.
Hace unos años estuve en Dresde y la mala fortuna hizo que la Gemäldegalerie estuviese en obras de renovación, así que no pude ver la obra. Otra vez será, Dresde es una ciudad que merece una segunda y tercera visita.